martes, 7 de diciembre de 2010

EL RUIDO, UN CONTAMINANTE PELIGROSO


Tomado de la misma web ACON.  Esto es algo muy importante, porque estamos expuestos a una constante contaminación auditiva, y poca prevención hacemos. Muchos creen que esto no incide y que el oido no se daña al estar escuchando música a altos volúmenes, estar todo el día conectados a aparatos con volúmenes muy altos.  El daño es progresivo e irreversible. 
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 EL RUIDO, UN CONTAMINANTE PELIGROSO
COMO PREVENIR EL TRAUMA ACUSTICO
El sonido es uno de los elementos del ecosistema donde vive el hombre y cuando este
supera los límites tolerables se considera ruido y puede producir daño auditivo.
Seria ideal poder tener una formula que determine el grado de lesión que podría generar
un ruido, sin embargo el problema esta dado por la gran cantidad de variables como
pueden ser la intensidad, la forma de presentación, la frecuencia, el tiempo de exposición,
el ambiente, etc. Y además relacionarlos con la susceptibilidad individual, la edad del
paciente y los antecedentes personales como por ejemplo el uso de medicamentos que
pueden ser tóxicos para el oído.  El trauma acústico puede presentarse como trauma acústico
agudo que se genera como consecuencia de un ruido único de alta intensidad, y produce
generalmente una perdida auditiva sensorial o mixta, puede ser uni o bilateral y tiene
posibilidad de recuperación; y también puede presentarse como un daño auditivo inducido
por un ruido en el cual la exposición al ruido es continua y en general la perdida auditiva es sensorial, es gradual, bilateral, simétrica y puede recuperar en algunos pacientes solo en su inicio.

Generalmente este tipo de hipoacusia inducida por ruido se presentaba casi exclusivamente
como consecuencia a exposición a ruido laboral, en la actualidad se ve este tipo de lesión
en personas jóvenes por el uso continuo de dispositivos musicales como radios, iPod, etc.,
y la asistencia a centros de diversión y otros diferentes factores asociados al ruido social.

El RuidoLas tres características del sonido que mas influyen en el trauma
acústico son la frecuencia, que corresponden a las tonalidades y
se miden en ciclos por segundo o hertz(Hz), la intensidad que es
la potencia del ruido y se mide en decibeles(db) y el tiempo de
exposición al ruido.

Las frecuencias mas nocivas para el oído humano son las que
están entre los 2000 y 3000 Hz y estas son las que más
recuentemente se encuentran en las industrias.

Por debajo de 80 db de intensidad el oído humano no presenta
alteraciones definitivas, puede generar molestias pasajeras sin
dejar secuelas definitivas en el oído interno. Cuando la intensidad
supera los 90 db se comienza a presentar lesiones irreversibles las
cuales dependerán del tiempo de exposición y de la susceptibilidad personal, y cuando la
intensidad supera los 115 db siempre hay daño aunque sea por exposiciones muy cortas.

Entre mayor sea el tiempo que dure el estimulo sonoro mayor será la probabilidad de lesión
del oído interno, mientras que a mayor periodo de descanso menor es la posibilidad de lesión.
Cuando la exposición al ruido es intermitente la lesión de la audición estará mas en relación
con la intensidad del ruido.

En el oído medio se encuentra el músculo del martillo y el músculo del estribo que tienen
función protectora frente al ruido, pero generalmente esta protección es mas efectiva para
ruidos de bajas frecuencias que para las frecuencias altas o tonos agudos, además cuando
la velocidad de presentación del ruido supera los 200 milisegundos como sucede en el caso
del ruido generado por armas de fuego, el mecanismo protector de los músculos del oído
medio no se alcanza a activar a tiempo.

Aunque el trauma acústico no tiene un tratamiento especifico si se debe realizar una adecuada prevención y es aquí donde el otorrinolaringólogo y el medico laboral tienen su principal
función. En un ambiente laboral no se puede permitir ruidos que sobrepasen los 90 db por
más de 8 horas, o 95 db por más de 4 horas, de 100 db por más de 2 horas, de 105 db
por más de una hora. Niveles por encima de 115 db no están permitidos sin el uso de
protectores auditivos y se recomiendan medidas complementarias como:

>> Planificación y organización administrativa
>> Medición y control de ruidos
>> Pruebas audiométricas pre, intra y post laborales
>> Educación del personal
Los lugares cerrados son potencialmente mas nocivos que los abiertos puesto que las ondas sonoras se reflejan en las superficies sólidas. Existen mecanismos para la protección en general y para la protección individual.
Dentro de la protección general se encuentra el control de la fuente sonora con equipos
silenciadores o equipos modernos que producen menos vibración, y también esta la atenuación sonora que se logra ya sea con mecanismos de aislamiento acústico o de absorción acústica.
Para la protección individual esta la protección con protectores auditivos, la disminución
de la exposición al ruido y las cabinas sonoamortiguadas individuales.

Existen dos tipos de protectores auditivos. Los protectores auditivos externos con diadema
que cubren todo el pabellón auricular y son mejores para frecuencias altas y los tapones
dentro del canal auditivo que son mejores para frecuencias bajas. Ambos proveen una
reducción de ruido de 15 a 30 db y el uso de ambos protectores simultáneamente suman
una protección de 10 a 15 db adicionales y son aconsejables cuando el ruido supera los
105 db como por ejemplo en practicas con armas de fuego o en empleados de aeropuertos.
Existen también unos tapones del canal auditivo de alta fidelidad de respuesta uniforme en
todas las frecuencias que respetan el pico de resonancia natural del oído abierto en 2700 Hz especialmente útil en músicos y otros empleados de maquinas de precisión que están
expuestos a ruidos de gran intensidad pero que necesitan escuchar con buena fidelidad.
Es muy importante que las personas que han sufrido un trauma acústico o están expuestas
a contaminación sonora deben acudir a valoración con el otorrinolaringólogo para que a través de estudios audiológicos como las audiometrías o las emisiones otoacusticas puedan determinar si hay o no lesión auditiva y en coordinación con los especialistas en medicina laboral tomen las medidas preventivas y correctivas necesarias.

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