jueves, 22 de diciembre de 2011

Vías Naturales: La Enfermedad del Edulcorante Artificial, un nuevo...

Vías Naturales: La Enfermedad del Edulcorante Artificial, un nuevo...: (NaturalNews)

21 de diciembre de 2011

La Enfermedad del Edulcorante Artificial, un nuevo tipo de enfermedad

(NaturalNews) La Enfermedad del Edulcorante Artificial se está extendiendo por toda América, afectando a decenas de miles de consumidores, y la medicina Occidental lo llama cualquier cosa menos lo que realmente es para que los médicos puedan recetar productos farmacéuticos caros y fijar citas de “chequeo” para semanas posteriores.


Llámese dolores de cabeza recurrentes, migrañas insoportables, depresión, ansiedad, dolor muscular, artritis o zumbidos en los oídos, fatiga crónica, fibromialgia, incluso acidez, pero no hay que llamarlo por su nombre porque si no, los pacientes pueden dejar de consumir edulcorantes sintéticos y no ir más al médico.

Los síntomas pueden cambiar de un día para otro, dependiendo de cuanto edulcorante se consume y cuáles de ellos. Algunas combinaciones son especialmente tóxicas. Los consumidores pueden tener desde una migraña a vómitos o tener problemas de visión o malestar estomacal. Muchas personas experimentan enfermedades del sistema nervioso central, agujetas, tics nerviosos y reflejos anormales.
http://www.holisticmed.com/aspartame/)

Todo empezó cuando Ronald Reagan llegó al poder en 1980. Inmediatamente después despidió el jefe de la FDA, bajo consejo de Donald Rumsfeld (Presidente Ejecutivo de Searle Pharmaceuticals en ese momento), y contrató al Dr. Arthur Hull Hayes, Jr., quién aprobó el uso del aspartamo. Era la década de la locura de las dietas. Rumsfeld y sus constituyentes ganaron una fortuna con el edulcorante artificial que había sido prohibido durante décadas después de pruebas de laboratorio que demostraban que era cancerígeno. Ese mismo FDA que aprobó el aspartamo, luego aprobó el uso de sucralosa en 1991 y luego el sorbitol en 2003. (
http://www.huffingtonpost.com/robbi...)

El Síndrome de la Guerra del Golfo, principalmente causado por los edulcorantes artificiales

No es ninguna casualidad que una oleada de casos de fibromialgia fuera el azote de las tropas americanas durante la Guerra del Golfo. Hubo estudios que revelaron que beber bebidas con sodio con 120 grados de calor conlleva a serias repercusiones de salud. El problema se adscribió bajo el término genérico de “Síndrome de la Guerra del Golfo” pero los mismos problemas están sucediendo en las tropas de Irak y Afganistán actualmente. (http://www.militaryspot.com/resourc...)

Tampoco es ninguna casualidad que 4 de cada 5 casos de fibromialgia afectan a las mujeres que son más propensas a consumir alimentos dietéticos y bebidas dietéticas que los hombres. Casi todos los chicles y productos para el aliento están cargados con edulcorantes artificiales. (
http://healthwyze.org/index.php/com...)

El dicho popular de que “no hay suficiente cantidad de edulcorante artificial en cualquier producto concreto que cause daños a la salud” es mentira, especialmente ahora en 2011 que hay edulcorantes artificiales en más del 25% de los alimentos, bebidas, chicles y golosinas disponibles. Este efecto acumulado ha creado la enfermedad de los edulcorantes artificiales y gracias a la poca o nula regulación por parte de las autoridades sobre de los agentes químicos en los alimentos, no va a desaparecer en breve plazo tampoco.

No hay droga recetable y nunca la habrá que cure los problemas que causan los edulcorantes artificiales. De hecho, más del 70% de los casos registrados de fibromialgia, depresión crónica y reflujo gástrico están causados por el consumo de agentes químicos que han sido aprobados por la FDA en los EE.UU. (
http://www.foodintol.com/food_intol...)

El cáncer puede que sea el resultado lejano y a largo plazo de consumir productos químicos, pero esta enfermedad es la consecuencia a corto plazo y es muy grave. Si se mira las drogas médicas para curar estas “dolencias crónicas”, entonces se padecerán incluso más efectos secundarios de las medicinas recetadas y posiblemente sean peores que los síntomas que ya se padecen.

Las buenas noticias son que la cura de la enfermedad de los edulcorantes artificiales es absolutamente gratuita y no necesita de médicos, ni pagos de seguros y tiene cero efectos secundarios. Este es el remedio secreto de esta nueva dolencia: tira a la basura tu chicle sin azúcar y golosinas y luego todos los alimentos y bebidas que tienen etiquetas de “light” y “zero”. Lee las etiquetas que vienen con todo para que puedas eliminar los productos con edulcorantes artificiales de los productos que consumes incluyendo aspartamo, sucralosa, sorbitol, acesulfame-k, ácido aspártico y sacarina.

Como alternativa a envenenarte, prueba el Xylitol o Stevia para poder eliminar calorías o sencillamente come más verduras orgánicas. Si siguen los problemas, haz una lista de todo lo que has comido en la semana precedente y llévaselo a un médico Naturópata o Nutricionista para que lo analice. Recuerda, si estás enfermando por comer pan mohoso, no busques una droga médica para curarte, deja de comer pan mohoso.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Los libros del guisantito: Caja de música

Los libros del guisantito: Caja de música:

Caja de música

Con una sola nota las cajas de música nos transportan a lugares insospechados. De niña tuve una como premio a mi superación a los miedos nocturnos. ¿Qué mejor recompensa por la lucha contra los monstruos del sueño que las incansables vueltas de una bailarina? Su dulce melodía aún me tranquiliza.

Hoy comparto con Álvaro una nueva caja de música. Es ésta peculiar, pues alberga en sí misma, además de su música apaciguadora, breves fábulas ilustradas. Se trata de una caja con cartulinas que Edaf ha editado de manera exquisita. Los cortos relatos narran aventuras de leones y serpientes, lobos y ratones, con prosa acertada y redondas moralejas finales.

Juego con el peque a poner en marcha la música, enseñarle en abanico varias fábulas y leerle la que él elige, con voz pausada, tras describirle los personajes de la escena ilustrada en el reverso. Sé que no entiende el vocabulario que allí encuentramos, pero sabe ya qué es un león, y la atracción por lo narrado brilla en sus ojitos prestando atención hasta el punto final. Sólo la melodía que se desprende de la entonación ya le hechiza.

Admito, eso sí, que cuando la música deja de sonar lloriquea enfadado. No hay músicas infinitas, pequeño.


Si prefieren pueden elegir la versión de cuentos de un minuto, también editado por Edaf y de preciosas ilustraciones.




De fondo, Lana del Rey con tigres de fábula