sábado, 4 de febrero de 2017

Sarita ha extendido sus alas de ángel



En octubre del año pasado, Sarita sufrió un grave accidente de tránsito. Tras tres meses donde se hizo todo lo humano, médico y divino posible, nuestra hermosa hija, hermana, nieta, prima y sobrina, retomó su vuelo hacia el Creador, el pasado 19 de enero. 

Ha retornado a su orígen divino junto a Dios donde ya no sufre más y está libre.

Nos deja enormes lecciones de vida, de lucha y de generosidad.

He tenido el privilegio enorme de ser madre de un hermoso ángel, y sé que desde donde esté, ella nos cuida y ahora es quien nos protege y que cuando llegue el momento, nos volveremos a encontrar.

Por siempre, serás mi hija amada.