Alicia la abeja amarilla
Abre sus alas al amanecer
Aleteando rauda y veloz
Alza su vuelo hacia el jardín de azucenas
Alelíes y agapantos,
Amapolas, azahares, azules campanillas
Y dulces amamélis
A cada flor con su zumbido llega
Acariciando con sus patitas
Cada aterciopelado pétalo
Para recoger con cuidado
El dorado néctar
Por aquí, la de más allá, la siguiente,
y cada flor que está abierta al sol,
Alicia vuela sin parar
Recogiendo el brillante polen
Que a su colmena va a llevar
Y junto a sus laboriosas amigas
La dulce miel van a elaborar.
Al llegar la noche,
Cansada de tanto zumbar
Y de flor en flor andar,
A su camita contenta
Se va a descansar.
