Es cierto que el sonido es radicalmente diferente entre un audífono de vibración osea y el baha. Para adaptarse al nuevo sonido, a hacer discriminación de ruido, a los nuevos volúmenes y sonidos a precibir, se debe hacer un proceso de adaptación al igual que con cualquier otro equípo. Mi hija estuvo 4 meses en este proceso, lográndo muy rápidamente adaptarse, además para ella fue una verdadera sensación descubrir el RUIDO ¡¡
Actualmente, ya a dos años y medios de su implantación, su adapción es total, y existen solo pequeños inconvenientes que son naturales al audífono mismo, pero esto depende de cada caso. Mi consejo, es que tan pronto te adapten el aparato, comiences de inmediato las terapias de lenguaje para usar al 100% este maravilloso equipo.